viernes, 12 de abril de 2019

LA MÁQUINA DEL TIEMPO...¿DE REGRESO AL PASADO?





Sí existiera la oportunidad de retroceder en el tiempo, y de acuerdo a lo visto en las películas de ciencia ficción, se podría cambiar nuestro presente y consecuentemente también el futuro. Tan solo pensar en ello trae a la mente un sinnúmero de momentos a los cuales volver. Muy seguramente aprovecharía este viaje en el tiempo para evitar ciertas situaciones bochornosas (dolorosas), sentir nuevamente el fuerte latido del corazón por el amor de aquella persona, compartir tiempo con aquel amigo que tuvo que partir de este mundo, disfrutar una vez más (al menos por unos instantes) de la dicha de ser niño, recorrer los caminos en los cuales fuimos imensamente felices junto a nuestros seres queridos...definitivamente hay tantas posibilidades que resulta imposible de concluir con el listado completo.

Al mismo tiempo y pensando con mayor detenimiento es evidente que se producirían serios e irreversibles cambios en el presente. Nadie en realidad conoce a cabalidad las reales consecuencias que llevan cada una de las decisiones que vamos tomando a medida que avanzamos nuestras vidas.

Creo, sin embargo, que tal posibilidad se encuentra negada, al menos momentáneamente, para los seres humanos. La capacidad de volver en el tiempo tomando en cuenta que por naturaleza tendemos a buscar el beneficio propio muy seguramente traería más problemas que soluciones. Por más noble que sea la motivación para regresar al pasado y modificarlo nunca estaremos en condiciones de conocer el real alcance que un viaje en el tiempo podría causar a nuestras vidas y por ende de toda la humanidad.



GEO NOSTALGIA





sábado, 16 de marzo de 2019

MORIR

Soñé que asistía a mi propio entierro, a pie, caminando entre un grupo de amigos vestidos de luto solemne, pero con un ánimo de fiesta. Todos parecíamos dichosos de estar juntos. Y yo más que nadie, por aquella grata oportunidad que me daba la muerte para estar con mis amigos, los más antiguos, los más queridos, los que no veía desde hacía más tiempo. Al final de la ceremonia, cuando empezaban a irse, yo intenté acompañarlos, pero uno de ellos me hizo ver con una severidad terminate que para mí se había acabado la fiesta. "Eres el único que no puede irse", me dijo. Sólo entonces comprendí que morir es no estar nunca más con los amigos.

Tomado del libro: Doce cuentos peregrinos de Gabriel García Marquez (1992).

Descansa en paz Fernando C.

A VECES...CUANDO ESTOY INSPIRADO








viernes, 15 de marzo de 2019

AMAR: PLEGARIA DEL ADOLESCENTE

Yo quisiera amar, Señor;
tengo necesidad de amar.
Todo mi ser no es más que deseo;
mi corazón,
mi cuerpo,
se inclina en la noche hacia
algo desconocido a quien amar.
Mi brazos baten al aire y yo no puedo asirme de un objeto de mi amor.
Soy solo y quisiera ser dos.
Hablo y nadie está ahí para escucharme.
Vivo y nadie esta ahí para recoger mi vida.
¿Por qué ser rico y no tener a nadie a quien enriquecer?
¿De dónde viene este amor?
¿A dónde va?
Quisiera amar, Señor;
tengo necesidad de amar.
He aqui esta noche, Señor, todo mi amor baldío.


Escucha, hijo mío,
párate y has en silencio un largo peregrinaje hasta el fondo de tu corazón.
Camina a lo largo de tu amor tan nuevo, de la misma manera
que se remonta el río para encontrar la fuente,
y en el comienzo de todo, en el fondo de todo, en el infinito 
misterio de tu alma atormentada, es a Mí a quien encontrarás,
ya que yo me llamo Amor, hijo mío,
y desde siempre que no he sido sino amor,
y el amor está en ti.

Soy Yo quien te ha hecho para amar,
para amar eternamente;
y tu amor pasará por quien será otro tú mismo.
Es la que tú buscas;
Estáte tranquilo, que ella esta en tu camino,
en camino desde siempre,
en el camino de Mi amor.
Hay que esperar su paso,
ella se acerca,
tú te acercas,
se reconocerán,
ya que Yo he hecho su cuerpo para ti. Yo he hecho el tuyo para ella.
Yo he hecho tu corazón para ella. Yo he hecho el suyo para ti,
y ustedes se buscan en la noche,
en Mí noche, que se convertirá en luz si me tienen confianza.

Guárdate para ella, hijo mío, 
como ella se guarda para ti.
Yo les guardaré el uno para el otro,
ya que tú tienes hambre de amor, Yo te ofrezco a 
tus hermanos para que los ames.
Créeme, el amor el un largo aprendizaje,
y no hay varias clases de amor:
amar es siempre dejarse llevar para ir a los demás


Tomado del libro:Amor, el Diario de Daniel del autor Michel Quoist (1975)
 


jueves, 14 de marzo de 2019

¿LA ENCONTRÉ?


¿La encontré?
Luego de tanto tiempo el destino había de realizar nuevamente una jugada magistral: en un día como todos la puso en mi camino; era un poco difícil de creer, pero finalmente había encontrado a alguien que tenía el mismo don…sabía escuchar. 

Las conversaciones parecían interminables por momentos, cada pregunta que me hacía me obligaba a retroceder en el tiempo y recordar momentos e incluso revivir emociones que tenía guardadas en mi corazón. Cuando traigo a mi memoria aquellos instantes me resulta casi imposible no dibujar una sonrisa en mi rostro. 

En un giro súbito y difícil de comprender su cariño se iba convirtiendo en un sentimiento mayor. Al inicio no era tan evidente, sin embargo, de a poco comencé a notar el cambio en su mirada. En cuanto a mí solamente diré que la consideraba una mujer diferente y especial que sabía escucharme como nadie hasta ese entonces. Había instantes en los cuales pretendí forzar a mi corazón a mirarla de forma diferente, pero para mi gran sorpresa aquel sentimiento mayor simplemente no brotaba a pesar de todos mis esfuerzos.

Repentinamente su salud se quebrantó y aquella dolencia a la cual había vencido años atrás estaba de vuelta. En aquellos días nuestros encuentros habían disminuido considerablemente y alguien más había llegado a su vida. A pesar de ello, el afecto permanecía vigente entre ambos, aunque las circunstancias habían cambiado de manera casi irreversible. 

Creo que difícilmente podré olvidar aquel día cuando recibí la terrible llamada de que su dolencia la había vencido y que no la iba a volver a ver. La noticia de su fallecimiento quebrantó toda mi alma. En algún momento me creí culpable por no haber podido responder de la misma manera al afecto que ella sentía por mí.

Te veo en el Cielo.

martes, 19 de febrero de 2019

EL INICIO



El inicio…

Y de repente todo había terminado, esos instantes y momentos vividos simplemente debían convertirse en meros recuerdos. Parada frente a mí, mirándome fijamente a los ojos me dijo con voz firme: creo que debemos dejarlo todo así y continuar cada uno con sus vidas. Experimenté la sensación más quebrantadora que hasta el momento había tenido que enfrentar.  En un abrir y cerrar de ojos por mi mente pasaron tal como en una película todos los instantes que compartimos juntos, cada muestra de afecto, cada sonrisa, cada conversación a la luz de las estrellas…todo se iba rompiendo en mil pedazos hundiéndose poco a poco en un mar de intenso dolor y desolación. Aquel inmenso amor que sentía por ella se iba convirtiendo a gran velocidad en todo lo contrario dejando al paso una herida abierta en mi corazón…ese fue el inicio de todo...